Arturo de Córdoba
Nació en Mérida, Yucatán,México.,y en 1908; murió en la ciudad de México en 1973. De los 11 a los 20 años estudió con los padres jesuitas en Argentina.
De regreso a Mérida, trabajó como locutor de radio, actividad que continuó en México en la radiodifusora XEW.
En 1934 se inició en el cine, en Hollywood, con la película ¿Por quién doblan las campanas?. Posteriormente, en México, fue primera figura en más de 300 filmes. Le otorgó el Ariel por su actuación de "En la palma de tu mano" (1952), "Las tres perfectas casadas" (1954) y "Feliz año, amor mío" (1958).

La mayoría de las actuaciones de Arturo, van de la mano con la destacada actriz argentina, nacionalizada mexicana y que el pueblo de las americas reconoce como una de las mejores actrices de habla hispana, la señora MARGA LOPEZ.

Entre las películas más populares de Arturo se hallan "Cuando los hijos crecen, El hombre sin rostro, El valor de vivir, Canasta de cuentos mexicanos, Miércoles de Ceniza, Mi esposa me comprende, La cigüeña dijo sí y El esqueleto de la señora Morales, juestamente la mayoría por no decir todas con Marga López.

De las películas rodadas en Argentina, sobresalen Pasaporte a Río, Que Dios se lo pague y El Conde de Montecristo. En 1969 la ciudad de Mérida le rindió homenaje. En 1971 recibió la medalla Virginia Fábregas, otorgada por la Asociación Nacional de Actores.

Caracterizaba a Arturo de Córdoba además de su buena y varonil presencia, su sonora voz, los matices con que entonaba las frases y que con un sello personal le pusieron en los guiones de sus alocuciones las palabras de "No tiene la menor importancia, ni mayor trascendencia".... El deceso de Arturo de Córdoba, se produjo en un día muy triste para su compañera del arte y después compañera de su vida Marga López, y su último hálito de existencia se escapó en los brazos de su amada, como el cierre de oro de una exitosa película de las que sabian ambos interpretar, pero que era la vida real la que cumplia el ciclo del ser humano que daba el paso a la eternidad e inmortalidad dejando una estela inborrable y recuerdos inolvidables para los que han quedado tras él.

¡Pedro Infante ha muerto!--Decia Arturo de Córdoba, en la narrativa de la película "Asi era Pedro Infante" ----y sus palabras emocionada hacian brotar el llanto cuando seguia diciendo--"y México llora su muerte"----Ahora diremos todos---"¡Arturo de Córdoba ha muerto! y México y el Mundo llora su muerte, aún que su partida haya sido hace 30 años"