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Otro Libro de Destacado Periodista Granadino en Miami
Por Edgard Martínez
Con una selecta concurrencia de escritores,gente de la radio y la Tv, el destacado perodista granadino José Rodolfo Saavedra Matamoros, o RODOLFO SAAVEDRA, como mejor lo conocemos por la radio, presentó su más reciente libro "QUE NADA TE ASOMBRE", que como el mismo colega dice en sus escritos, es una antología de hechos sorprendentes e inusitados.
El evento de gala tuvo lugar en la Librería IMPACTO en Miami y esta es la segunda publicación que nos presenta Saavedra desde 1995, cuando sacó a la luz CURIOSI-MUNDO, que resulta casi del mismo corte que el actual, pero más impactante y cuidadosamente recopilado con acontecimientos reales, que parecieran insólitos ocurridos entre los años de 1994 al 2001.
Es un libro que realmente nos presenta los temas de la actualidad, de la vida cotidiana de todos nosotros; que expresa esa problemática social, política y económica que envuelven al mundo y que han dejado en su momento huellas de alegría, tristeza, llanto, muerte,pero aborda las que vislumbra vida y esperanza, provocan risa,sorpresa y hasta miedo....
Rodolfo, no deja pasar hechos que estremecen al ser humano, desde la violencia doméstica golpeando a cada minuto en los hogares hasta los escándalos que enfrenta la Iglesia Católica,con la develación de sacerdotes pedófilos y altos jerarcas encubriendo, "tapando" los crimenes con millones de dólares obtenidos de las donaciones de los parroquianos...
Pero leyendo "QUE NADA TE ASOMBRE", es como usted se dará cuenta de muchas cosas que sí le asombrarán...
EL AUTOR
Quienes hemos conocido a Rodolfo Saavedra, sabemos del inmenso talento y versatilidad que posee. El fue el mejor alumno al graduarse en la promoción de la Escuela de Periodismo de la Universidad Centroamericana (UCA), en Managua, Nicaragua, en 1986.
Su experiencia radial es amplisima y exitosa, le recuerdo en sus inicios en los 70s en Radio Sports y Radio Granada, en la Gran Sultana de Nicaragua, cuando incluso tuve la oportunidad de participar con él en noticieros y programas musicales como "VARIETES", que quizás
recuerde ahora, donde desarrollando la cualidad de polivoz, hacia imitaciones de anciano y otros.
Más tarde, Rodolfo se destaca ante los micrófonos de Radio Sandino y La Voz de Nicaragua y al emigrar a La Florida, llega a Miami, donde labora en WAQI (Radio Mambí); WOCN,WWFE y WCMQ.
Luego su pluma comienza a deslizarse en cuartillas para agencias internacionales de noticias como la United Press International(UPI) y La Reuters, entre otras....
Que Saavedra, llegara al periodísmo no es obra de la casualidad ni las circustancias, sino una vocación nacida desde sus años mozos, siendo estudiante de secundaria en El Recordado Instituto Nacional de Oriente, en Granada, donde fundó la publicación oficial del centro que tituló "ALARMA" y donde nacieron sus inquitudes por los hechos curiosos y fuera de serie....
Si le interesa "QUE NADA TE ASOMBRE", puede usted obtenerlo comunicandose con el propio autor que siempre le gusta ese contacto directo y ameno con sus admiradores, por lo que puede escribirle a RODOLFO SAAVEDRA nicarao@bellsouth.net o llámelo al (305) 441-1183
Mark Twain y su paso por Nicaragua el mismo año que nació Rubén Darío
Por Rodolfo Saavedra
Desde Miami, Florida
En enero de 1867, pocos días después de que Mark Twain pasara por el territorio de Nicaragua, procedente de San Francisco y rumbo a Nueva York, nació en ese país centroamericano uno de los más grandes poetas del habla castellana, Rubén Darío.
Coincidencia o no, terminando el año de 1866 y empezando 1867, Twain, cuyo verdadero nombre era Samuel Langhorne Clemens, recorrió parte de Nicaragua a través de la llamada ´´Ruta del Tránsito´´, en su viaje del oeste al este de Estados Unidos, mientras que el 18 de enero de 1867, nació Félix Rubén García Sarmiento, que más tarde llegaría a conocerse en el mundo de las letras como Rubén Darío.
Aunque, claro está, Mark Twain, que nació el 30 de noviembre de 1835 en la localidad de Florida, Missouri, no imaginaba que pocos días después de su paso por la república centroamericana nacería en el pueblito de Metapa el que iba a ser posteriormente conocido como el ´´Príncipe de las Letras Castellanas´´.
Sin embargo, el hecho de que el autor de clásicos como ´´Las aventuras de Tom Sawyer´´, ´´Vida en el Misisipí´´, ´´Príncipe y Mendigo´´ y ´´Las aventuras de Huckleberry Finn´´ naciera mientras en los cielos se divisaba el famoso cometa Halley, en una de sus esporádicas apariciones, nos da pie para decir, utilizando términos bíblicos, que el novelista estadounidense sirvió, sin saberlo, como el ángel que anunció el advenimiento del vate nicaragüense, creador de obras inmortales como ´´Azul´´, ´´Los raros´´, ´´Prosas profanas´´ y ´´Cantos de vida y esperanza´´.
Twain salió de San Francisco en barco al mediodía del 15 de diciembre de 1866 y a finales de ese mes y en los primeros días de enero del siguiente año pasó por Nicaragua, rumbo a Nueva York por la mencionada ´´Ruta del Tránsito´´, famosa porque muchos norteamericanos la utilizaron durante la llamada ´´fiebre del oro´´ y porque Estados Unidos primero pensó en construir su canal interoceánico por esa vía, hasta que posteriormente se decidió por hacerlo en Panamá.
La ´´Ruta del Tránsito´´, usada frecuentemente por emigrantes de las colonias originales de Estados Unidos durante la conquista de California, servía para comunicarse entre el Atlántico y el Pacífico, o viceversa.
En el viaje de Twain, por ejemplo, que se originó en San Francisco, para utilizar esta ruta, se tenía que desembarcar en el puerto de San Juan del Sur, en el Pacífico nicaragüense, y de allí se viajaba en diligencias por el angosto istmo de Rivas hasta el puerto de La Virgen, en la costa suroeste del Lago de Nicaragua, donde se abordaba un vapor con destino a San Carlos, puerto situado en la costa sureste del mismo lago, donde este enorme recipiente acuífero comienza su desagüe por medio del río San Juan hacia el mar Caribe.
En San Carlos, se tenía que emplear lanchas para viajar por el río hasta el puerto de San Juan del Norte (o Greytown, como lo bautizaron los ingleses que ocuparon la zona en un tiempo), en el Caribe o la Costa Atlántica de Nicaragua, donde se abordaba otro buque rumbo a Nueva York.
Cabe destacar que la ´´Ruta del Tránsito´´ era operada por el influyente millonario estadounidense Cornelius Vanderbilt y que también fue utilizada por el filibustero norteamericano William Walker, quien se hizo nombrar presidente de Nicaragua y gobernó el país entre 1855 y 1856, cuando los liberales de León y los conservadores de Granada, las dos ciudades más antiguas fundadas por los españoles en Nicaragua, ambas en 1524, se disputaban el poder de la mayor de las naciones centroamericanas.
Durante su travesía por Nicaragua, Mark Twain, que viajaba como corresponsal y relataba sus propias aventuras con un novedoso estilo literario, en el que se destacaba su nítida y exacta descripción que parecía una cámara fotográfica o una cinta de vídeo, elogió las bellezas naturales de la nación centroamericana.
Según consta en el libro ´´Mark Twain´s Travels With Mr.Brown´´, al escritor le impresionó sobremanera la belleza de la isla de Ometepe, que está situada casi en el centro del Lago de Nicaragua, el más grande de Centroamérica, con una extensión de 8,125 kilómetros cuadrados, y único de agua dulce en el mundo que alberga en sus aguas especies marinas, como el tiburón, el pez sierra y el sábalo.
En ese libro, que recopila cartas enviadas por Twain al periódico Alta California, de San Francisco y fue publicado en 1940 por Franlin Walker y G.Ezra Dane, el famoso escritor estadounidense dice de Ometepe: ´´En el centro del bello Lago de Nicaragua, se levantan dos magníficas pirámides, revestidas por el más suave y concentrado verdor, salpicadas de sombras y por los rayos del sol, cuyas cumbres penetran las ondulantes nubes. Se miran tan aisladas del mundo y su alboroto, tan tranquilas, tan maravillosas, tan sumidas en el sueño y el eterno reposo. Qué bella casa podría construir uno entre sus bosques llenos de sombras, sus laderas soleadas, sus pequeños valles acariciados por la brisa, después de desgastarse por el trabajo pesado, la ansiedad y el deasosiego del bullicio que mueve al mundo´´
En otra parte de sus cartas, Twain, que observó de cerca Ometepe y quedó fascinado por lo que vio, sigue describiendo: ´´Cuevas oscuras, finas guirnaldas, túneles, templos, columnas, pilares, torres, pilastras, terrazas, pirámides, montículos, domos, muros, en una confusión sin fin de una obra que parece una enredadera – ninguna forma conocida de arquitectura – y todo tan unido, que las cortas distancias que hay en su interior sólo son aprovechadas por vistas fugaces. Monos aquí y allá; pájaros gorjeando; bellas aves emplumadas. El paraíso mismo, el reino imperial de la belleza – nada que desear para hacerla perfecta.
Las dos pirámides a la que se refería Mark Twain son los volcanes que se yerguen en los extremos de esta isla que tiene forma de ocho y que con 276 kilómetros cuadrados de extensión es la más grande del mundo situada en un lago: el Concepción, que con su cono casi perfecto, alcanza una altura de 1,610 metros, y el Maderas, cuya cúspide se eleva a 1,394 metros.
Twain y Darío tuvieron varios puntos en común: ambos fueron incansables viajeros y expresaron su preocupación por el creciente expansionismo de Estados Unidos en su época. Twain, por ejemplo, fue vicepresidente de la Liga Antiimperialista de los Estados Unidos. En su poema A Roosevelt, de su libro Cantos de Vida y Esperanza, Darío dice, entre otras cosas: ´´Eres los Estados Unidos/ eres el futuro invasor/ de la América ingenua que tiene sangre indígena/ que aún reza a Jesucristo y aún habla en español´´.
Asimismo, los dos fueron periodistas: Twain trabajó, entre otros, para los periódicos Territorial Enterprise, de Virginia City, Nevada; San Francisco Call, Sacramento Union, el mencionado Alta California y el Buffalo Express, del cual adquirió una parte y fue director.
Por su parte, los trabajos periodísticos de Darío fueron publicados en el Diario de Nicaragua, La Epoca y el Mercurio, de Chile; La Nación, de Argentina; El Imparcial y El Heraldo, de Madrid, para mencionar algunos. También dirigió El Correo de la Tarde, de Guatemala, y la revista Mundial.
Además, ambos expresaron en sus obras su fascinación por volcanes nicaragüenses: el Concepción y el Maderas, como ya señalamos, en el caso de Twain en su descripción de Ometepe, y el Momotombo, como ocurrió con Darío, quien dedicó un poema a este coloso, que también fue motivo de inspiración de otro inmortal, el francés Víctor Hugo.